No tienen edad, hasta un joven de quince años puede sufrir de ojeras. A veces se heredan. En ocasiones se deben a la delgadez de la piel y a la debilidad de los músculos de los párpados, pero por lo general se presentan por falta de descanso y aparecen en un tono grisáceo, rojizo o azulado.

 

Las ojeras envejecen la mirada y dan un aspecto fatigado al rostro a causa de la acumulación de líquidos en el párpado inferior. Aunque muchos, especialmente las mujeres, deciden cubrirlas con maquillaje,  existen diferentes trucos que ayudan a reducirlas. Hablamos con la médica Andrea Liliana Báez, especialista de la Clínica de la doctora Luz Marina Díaz, para entender por qué se originan y qué podemos hacer para que no nos tomen ventaja.

 

Las causas

-Si hay una inflamación en el cuerpo, las defensas se activan y se destruyen algunos tejidos; esto produce exceso de melanina sobre los pómulos.

 

Existe el mito de que aparecen por problemas de circulación, pero esto no es cierto.

 

La deshidratación puede ser uno de los factores que influyen en la formación de las ojeras, pero también afecta el consumo excesivo de sal, que hace que retengamos líquidos.

 

Las malas posturas al dormir pueden evitar que los líquidos corporales fluyan correctamente y hacer que se acumulen en ciertos lugares del cuerpo.

 

Algunos cosméticos contienen químicos que pueden producir alergias e inflamar el contorno de los ojos.

 

Otras causas son la disminución de las fibras de colágeno y de elastina de la piel, así como la alteración del color por la producción excesiva de melanina y la pobre oxigenación del tejido.

 

Las recomendaciones

 

Consuma verduras de hojas, ya que estas tienen alto contenido de hierro. Además, coma perejil en ayunas para evitar la retención de líquidos.

 

Debemos tener en cuenta que la piel que está alrededor del ojo es cinco veces más fina que la del resto de la cara y que no todas las ojeras son iguales. Cabe aclarar que, cuando hay predisposición genética, lo más práctico es disimular su aspecto, pues eliminarlas del todo no siempre es posible.

 

Hay que empezar por lo obvio: mejore sus patrones de sueño. Debe descansar por lo menos siete horas en las noches; de lo contrario, se dilatarán sus vasos sanguíneos y sus ojos tendrán expresión de cansancio.

 

No se  frote los ojos, ya que romperá algunos vasos sanguíneos.

 

Evite la exposición al sol y use adecuados filtros solares.

 

Las personas que las heredaron pueden ensayar aplicándose antifaces de gel frío. También sirve ubicar sobre los ojos cucharas ‘congeladas’, ya que ayudan a disminuir la congestión vascular y a tensar un poco la piel al rededor del ojo. Los remedios caseros a base de frutas y vegetales no desmanchan, pero sí detienen la inflamación. Las clásicas rodajas de pepino o papaya y las bolsas de té actúan como descongestionantes. Estos métodos son, sin embargo, paliativos, porque llegan solo a la epidermis, y la hiperpigmentación se desarrolla en la tercera capa de la piel.