Las vacaciones no son excusa para dejar de llevar una buena alimentación, permitir que la piel se agriete o vestir siempre como si estuviéramos de paso por el armario. En estos días de relajación debemos seguir cuidándonos, aunque nos permitamos alguno que otro capricho que tenemos vedado durante del resto del año.

Las expertas de Thiocamp, ofrecen cuatro consejos para disfrutar el tiempo de descanso sin abandonarnos:

 

 

Hidratación

El calor hace que el cuerpo pierda muchos líquidos. Además de beber agua es conveniente ingerir frutas de temporada, como el melón o la sandía, cuyo contenido es de un 90% de agua. Las moras y frambuesas por su parte, tienen un importante efecto antiinflamatorio y disminuyen la presión arterial.

 

 

Practicar deporte

Hacer deporte al aire libre es una buena opción durante esta época. Con los amigos, el voley playa es ideal. Patinar o correr son el ejercicio perfecto para realizarlo a primera hora de la mañana.

 

 

Controlar las horas de sueño

Cambiar las horas de sueño porque trasnochamos no significa que debamos dormir menos. Dormir bien es fundamental para el organismo, incluso en vacaciones, cuando el despertador queda lejos de la mesa.

 

 

Ropa fresca y zapatos cómodos

Las altas temperaturas son responsables del síndrome “piernas cansadas” pero, al mismo tiempo, podemos elegir conjuntos frescos y cómodas sandalias para combatirlo. Lo mejor: cómodas y planas y, si son con tacón, hay que elegir una altura que no sea excesiva

 

 

Agua fría en la ducha

En la ducha, aplica agua fría sobre las piernas, es un hábito que favorece la circulación y reduce la aparición de celulitis.

 

 

Alimentación en verde 

 

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Los zumos y sus propiedades son toda una fuente de energía para combatir la ansiedad o el acné. Es una buena época para apuntarse a ellos, elaborarlos con calma y saciarnos con una alimentación en verde para lograr una belleza, por dentro y por fuera, muy saludable y así volver cargados de vitalidad tras el descanso veraniego.

 

Así lo aconseja la doctora Concepción Vidales, quien  recomienda los zumos verdes para “cuidar la línea”, pues actúan como “quema grasas” por su alto contenido en vitaminas y antioxidantes. Fáciles de preparar, sirven para depurar el organismo y tratar diferentes patologías.

 

 

Buenas combinaciones

 

Según apunta la nutricionista, desde pequeños brotes como la hierbabuena, el perejil, los canónigos o la rúcula, así como la lechuga, las acelgas o las espinacas pasando por tubérculos y raíces, son interesantes vegetales que nos aportan vitaminas, fibra y antioxidantes y que sirven para limpiar el hígado, el pulmón, los riñones y la  piel, y que vienen muy bien para el sistema circulatorio y digestivo.

 

 

Además de su efecto, beneficios para la piel y las mucosas, reducen la ansiedad de consumir dulces “a través de la mezcla de frutas y verduras saciantes”, concluye Vidales y añade que con este tipo de zumos “se pueden combatir enfermedades como el acné, la alopecia, la dermatitis, la ansiedad, el estreñimiento o las migrañas, entre otras”.

 

 

Para la fatiga: cuatro hojas de espinaca, medio plátano, manzana verde y una cucharadita de maca en polvo.

Para el insomnio: manzana verde, lechuga (2-4 hojas) y una cucharadita de cáñamo en polvo.

La ansiedad: una manzana verde, dos rodajas de piña, medio plátano, agua de coco y vainilla.

 

Foto: Istock