-Redacción El Mundo

Además de describir con detalle los abusos sexuales que sufrieron él y otros menores a manos del sacerdote chileno, Juan Carlos Cruz denunció que Juan Barros, que ha sido defendido firmemente por el papa, fue testigo de ellos y no hizo nada para

detenerlos

 

Cuando era un adolescente, Juan Carlos Cruz fue abusado sexualmente por Fernando Karadima, un sacerdote chileno condenado en 2011 por cargos de pedofilia y efebofilia a “retirarse a una vida de oración y penitencia”. Cuando se enteró sobre la designación de Juan Barros como el obispo de la diócesis de Osorno en Chile, Cruz envió una carta al Vaticano en abril del 2015.

La misiva, dirigida al Papa Francisco, detalla los abusos que sufrieron él y otros menores por parte de Karadima, además de denunciar el encubrimiento de Barros, quien presenció los actos de violencia sexual y, aún así, hoy ocupa uno de los cargos eclesiásticos más importantes de su país.

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“Santo Padre, me animé a escribirle esta carta porque estoy cansado de pelear, llorar y sufrir“, dice el texto, en el que se indica que el actual obispo estuvo presente en muchas ocasiones en las que Kardima abusó de su potestad eclesiástica y no hizo nada al respecto, según lo publicó Associated Press.

“Más difícil y fuerte era cuando estábamos en la habitación de Karadima y Juan Barros, si no se estaba besando con Karadima, veía cuando algunos de nosotros, los menores, éramos tocados por Karadima y nos hacía darle besos diciéndome: ‘Pon tu boca cerca de la mía y saca tu lengua’. Él sacaba la suya y nos besaba con su lengua. Juan Barros era testigo de todo esto y lo fue incontables veces, no solo conmigo sino con otros también”, indica el documento.

Cruz habría entregado la carta de ocho páginas al cardenal Sean O’Malley, máximo asesor de Francisco en la lucha contra los abusos, quien le aseguró se la entregaría al sumo pontífice.

Sin embargo, años después, el papa ha defendido firmemente a Barros, asegurando que las denuncias por encubrimiento de abusos sexuales son “calumnias” contra el obispo. Incluso, durante el mes pasado en su visita a Chile, Francisco manifestó que “el día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, voy a hablar”, dijo Francisco.

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Encubrir un abuso es abuso. Si honestamente creen que es así, aportar las evidencias rápido. Yo no creo que sea así, porque no hay evidencias. Pero tengo el corazón abierto”, agregó el papa.

Ante estas declaraciones, Cruz decidió hacer pública su carta. “Me molestó”, le dijo a la AP. “Y al mismo tiempo no podía creer que alguien tan elevado como el mismo Papa pudiera mentir sobre esto“, manifestó.

A pesar de haber demostrado su apoyo a Barros, el sumo pontífice enviará a Chile un fiscal encargado para investigar las acusaciones contra el obispo.