Para la Historia en la radio Aquí y en todas partes radio Santa fe

Por Édgard Hozzman
Armando Camacho

Todas las mañanas, cuando despuntaba la aurora los radios se encendían y se escuchaba: “Aquí y en todas partes, Radio Santa Fe” y luego agregaba: “Onda larga 1070 kilociclos, onda corta 4965”.

Con una potencia de 100 vatios en antena, Radio Santa Fe inició emisiones a la siete de la noche del 1 de abril de 1938, desde su primera sede en el barrio Centenario de Bogotá, hogar de la familia Bernal.

Las notas de un tema de nuestro bello folclor interpretado por el Cuarteto Morales Pino fue lo primero que escuchó la escasa audiencia de la naciente Radio Santa Fe.

Los hermanos Julio y Hernando Bernal Andrade, el primero invidente, construyeron el primer transmisor con los equipos de comunicación de un avión accidentado.

La finalidad de la familia Bernal fue muy clara y objetiva: Radio Santa Fe debería ser la expresión radiofónica de la capital, el eco del gusto musical de los capitalinos, de sus tertulias, el reflejo de su identidad y afanes filosóficos y en las noches la romántica serenata para hogares y lugares de la penumbra lujuriosa donde la noche la anima la danza y los fugaces romances.

Radio Santa Fe fue la frecuencia que desde sus comienzos se comprometió con la identidad cultural colombiana: su bello y rico folclore, con los aires andinos, bambucos, guabinas, torbellinos, pasillos y los vibrantes y rítmicos sonidos del litoral caribe.

Desde los estudios de Radio Santa Fe la Orquesta de Emilio Sierra animó las revolucionarias rumbas de la Atenas suramericana de los años cuarenta con temas como “Ricitos de oro”, “Canta un jilguero”, “El solterón”, “Que vivan los novios”, entre muchos más.

Radio Santa Fe contribuyó positivamente a la evolución radiofónica colombiana creando programas totalmente nacionalistas. Don Hernando Bernal Andrade fue hasta el día de su muerte, el 2 de diciembre de 1962 el más grande promotor y difusor de nuestro bello folclore.

Uno de los magnos e inolvidables programas en los que se proyectó esa música fue Nocturnal colombiano, transmitido en directo desde su auditórium en el octavo piso del edificio ubicado en la carrera 13 # 15-90.

Por este espacio desfilaron artistas como Garzón y Collazos, Oriol Rangel, Hernando Rico Velandia y su Conjunto Granadino, Las Hermanas Garavito, Los Hermanos Martínez, Jaime Llano González, Berenice Chávez y su hermana Blanquita, entre muchas más figuras.

Por El domingo de bailadores desfilaron Bovea y sus vallenatos, la Orquesta del maestro Rafael Acevedo, Los Corraleros del Majagual, La Orquesta de Pacho Galán, Alci Acosta, entre otros más exponentes del litoral Atlántico.

Doña Luisa de Bernal tomó las riendas de la emisora respetando el fervor patrio de su esposo. Para tal fin nombró en la dirección a su hijo Jorge Bernal Mahe quien la mantuvo a la vanguardia de sintonía compitiendo de tú a tú con las tres grandes cadenas del momento: Caracol, Todelar y RCN. Haciendo valer el slogan de su identificación, “Aquí y en todas partes Radio Santa Fe”, y promociones como “Orgullosamente colombiana” fueron grabadas con la bella voz de Álvaro Uribe González, quien también fue locutor noticioso de esta frecuencia.

“En Radio Santa Fe desde noviembre la música de diciembre”, fue una promoción que nació en esta emisora y fue grabada por el estudiante de Medicina y locutor Néstor Álvarez Segura.

Programas como Alegres tardes Santa Fe, Mundiales Santa Fe, La más inmediata noticia mundial, los hizo Hernando Perdomo Ch.

Efrén Yépez Lalinde tenía el noticiero de mayor sintonía: Hacia una vida mejor. Comenzaba a las 5 de la mañana, leyendo titulares de prensa e invitando a la audiencia a conquistar positivamente el nuevo día. Finalizaba a las 8.30 am. Era el programa que le daba los buenos días e informaba a los bogotanos y teniendo como fondo El Almirante, tema interpretado por Los Hermanos Martínez saluda a las tripulaciones de La Flota Mercante Gran Colombiana: “Marinos de Colombia buen viento y buena mar”.

Jorge Reyes Corso, el popular “Don Ruby” todo un personaje de nuestra radiodifusión, se vinculó a Radio Santa Fe desde su fundación. La hora de los novios era un espacio dominical y fue el de mayor audiencia en los decenios del cuarenta y cincuenta. Era la voz de la esperanza para los tropiezos románticos.

Jaime Padrón Fernández, locutor titular del noticiero Orientación, La tribuna de la patria” era recordado por su muletilla “por la grandeza de Colombia ja, jayyy” fue famosa y popular por la sorna de la exclamación.

Carlos Gómez Moreno tenía el tono y color de su voz eran muy similares a los de Ricardo Montalbán. Condujo y dio continuidad al espacio creado por Tulio Salazar Osorio, “Las canciones que a papá le gustaban”, espacio de añoranzas y remembranzas con temas y voces que proyectaron la naciente industria del disco en los primeros decenios del siglo XX.

Humberto Martínez Salcedo, maestro de maestros por su ingenio y humor testimonial estaba al frente del “Pereque” espacios, osado e inteligente, periodismo crítico y agudo con la corruptela política que ha flagelado a Colombia.

En Radio Santa Fe comenzaron Armando Osorio Herrera, Eduardo Aponte Rodríguez, Hernando Perdomo Che, Alberto Torres Durán, Álvaro Uribe González, entre muchas más figuras de nuestra radiodifusión.

Álvaro Rico Guzmán, fue quien estuvo al frente de los estudios de grabación por el que pasaron las grandes personalidades que laboraron en esta frecuencia, fue el grabador de cabecera del maestro, Humberto Martínez Salcedo.

La anécdota.

Alberto Torres Durán, estudiante de Derecho hacía sus pinitos en radio. Luego de hacer el curso de locución en la escuela del Ministerio de Comunicaciones.

En 1962 Radio Santa Fe era la frecuencia más escuchada en Bogotá y el centro de Colombia, gracias a su excelente programación e información la que empezaba con el noticiero y continuaba emitiendo boletines cada 15 minutos en las voces de Armado Osorio y Eugenio Cañavera. Los turnos los hacían dos locutores, uno relojero y el lector de noticias.

Una noche sabatina a las 10 pm el locutor relojero Manuel Escobar Martínez recibió una llamada informándole el deceso del expresidente Laureano Gómez, en su finca de retiro San Juan de la Luz en Fusagasugá. Escobar Martínez animó al lector de noticias Alberto Torres Durán para que lanzara el extra, el que de inmediato generó un acuartelamiento de primer grado.

La llamada que prendió la alarma nacional fue obra de la genial trilogía: Antonio Ramírez, Ricardo Arbeláez “el Alacrán” y Humberto Martínez Salcedo, elenco del programa El Pereque, quienes, en la prolongación de un viernes cultural, le dieron un toque de locura al sábado. Humberto, quien fue un extraordinario humorista e imitador de voces, llamó a la redacción de la Radio Santa Fe, haciéndose pasar por una persona allegada a la familia Gómez, su talento y vocación histriónica, no dejaron duda de la veracidad de la información.

La falsa alarma fue multada con $ 5.000 pesos a la emisora y el retiro de las licencias de los locutores.

Humberto, quien siempre fue un caballero, esperó que la marea se calmara y logró que el Ministerio de Comunicaciones reconsiderara la sanción a los locutores, Manuel Escobar y Alberto Torres Durán. El primero hizo carrera como narrador hípico y el segundo aprovechó el tiempo de la suspensión para terminar su carrera de Derecho.

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